● Con ritmos de crecimiento modestos, la expansión de las empresas y la creación de nuevos empleos avanzan de manera más lenta.
En 2025, la tasa de actividad de Huancayo se ubicó en 62%. Es decir, alrededor de 6 de cada 10 personas en edad de trabajar –mayores de 14 años– tienen un empleo o están buscando uno. El resultado es poco favorable para la ciudad: está por debajo del promedio nacional (65%), es la cuarta más baja entre las principales ciudades del país y, además, viene cayendo desde 2023, cuando alcanzaba el 66%.
La tasa de actividad mide qué proporción de la población en edad de trabajar participa en el mercado laboral. Quienes no participan pueden encontrarse en distintas situaciones. En ese grupo suele haber estudiantes –incluidos muchos adolescentes–, personas dedicadas al cuidado del hogar o jubilados. También puede haber personas que quisieran trabajar, pero que han dejado de buscar empleo después de no encontrar oportunidades.
La caída de este indicador llama la atención si se considera el peso laboral de la ciudad. Huancayo es la sexta ciudad del país con más personas ocupadas: alrededor de 253 mil mantienen un empleo. La ciudad concentra una intensa actividad económica vinculada al comercio, los servicios y el transporte, reflejando su importancia dentro de la economía nacional.
Lo que está sucediendo en la región
Parte de esta reducción se relaciona con el desempeño reciente de la economía regional. Cuando la economía crece menos, las empresas venden menos, invierten menos y pueden contratar menos trabajadores.
“En 2023, la economía de Junín se contrajo 3% y en 2024 creció 1.1%. Con ritmos de crecimiento modestos, la expansión de las empresas y la creación de nuevos empleos avanzan de manera más lenta. Esto influye en la dinámica laboral regional, ya que parte de la población enfrenta menos oportunidades para incorporarse al mercado de trabajo”, explicó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Precisamente, una investigación de la Universidad del Pacífico señala que la economía necesita crecer entre 5% y 6% anuales para mejorar el empleo de forma sostenida. Hoy la economía de la región se mantiene por debajo de ese rango.
Lo que se requiere: garantizar crecimiento e inversión
En ese contexto, el especialista señaló que impulsar la inversión privada ayuda a generar más empleo. Y no se trata solo de grandes empresas: en ciudades como Huancayo, muchos puestos de trabajo dependen de pequeños negocios, talleres, restaurantes, transporte o emprendimientos familiares. Estos negocios crecen cuando hay condiciones favorables para invertir, y entender esta relación permite ver cómo la economía local puede avanzar o quedarse estancada.
Para que más personas se animen a emprender o ampliar sus negocios, es importante contar con condiciones que faciliten la inversión. Esto incluye simplificar los trámites para iniciar un negocio, organizar los espacios comerciales y reforzar la seguridad en las zonas donde operan los emprendimientos. Cuando estas condiciones están presentes, los negocios pueden crecer con mayor facilidad y, a su vez, generar más empleo, contribuyendo al dinamismo de la economía local.
“Es importante que, en todo momento, las autoridades puedan generar un entorno de confianza que incentive a las personas a invertir y a desarrollar sus negocios. Cuando existe estabilidad, los emprendedores pueden tomar decisiones con mayor seguridad: planificar la expansión de sus negocios, invertir en nuevas oportunidades y contratar más personal. Esta confianza no solo beneficia a quienes lideran un emprendimiento, sino que también fortalece toda la economía local, porque cada negocio que crece genera empleos, impulsa el comercio y dinamiza la actividad en barrios y ciudades”, finalizó García.

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