En una inspección desarrollada por la Gerencia de Operaciones de la EPS Sedam Huancayo S.A., se identificó y paralizó una conexión clandestina de agua potable que se estaba ejecutando en la intersección de la Av. Sucre y Jr. Túpac Amaru, en el distrito de Chilca.
Durante la intervención, el personal técnico detectó que personas ajenas a la empresa realizaban trabajos para habilitar lotes de terreno mediante varios empalmes a la red pública de agua potable. Para ello, habían instalado una tubería de aproximadamente 50 metros de longitud, conectada directamente a la red principal de la empresa sin contar con la documentación ni autorización correspondiente.
Al momento de la inspección, las zanjas ya se encontraban excavadas y la tubería preparada para su conexión. Frente a esta situación, los responsables fueron conminados a paralizar inmediatamente los trabajos y regularizar el procedimiento ante la empresa, a fin de evitar contingencias administrativas y legales.
Asimismo, se constató que esta intervención irregular generó una fuga de agua potable, afectando el normal abastecimiento en el sector.
La empresa recuerda a la población que conectarse de manera ilegal a la red pública de agua o alcantarillado constituye un delito. De acuerdo con el Código Penal peruano (artículos 185 y 186), estas acciones pueden ser sancionadas con penas de entre uno y seis años de cárcel.
El robo de agua ocurre cuando una persona se conecta a la red pública de distribución sin autorización de la empresa prestadora del servicio, afectando la presión del sistema, generando pérdidas de agua potable y perjudicando a los usuarios que sí cumplen con sus obligaciones.
Si conoce o detecta estas malas prácticas, repórtelas a la central de la EPS Sedam Huancayo al 930 526 865.
Las conexiones clandestinas afectan a todos, comprometen la continuidad del servicio y ponen en riesgo la infraestructura que abastece de agua potable a la ciudad.
Cuidar el agua es responsabilidad de todos.

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