Con el inicio del Buen Año Escolar, miles de estudiantes regresan a las aulas en toda la región. Este retorno no solo implica preparar útiles y uniformes, sino también tomar medidas para proteger el bienestar físico y emocional de los escolares.
Desde la Diresa Junín advierten que el inicio del año lectivo suele coincidir con un aumento de enfermedades respiratorias y otros problemas de salud asociados a cambios de rutina, estrés académico y la convivencia en espacios cerrados. Por ello, recomiendan que las familias adopten medidas preventivas para garantizar un año escolar saludable.
“Una de las principales recomendaciones es verificar que los niños tengan su esquema de vacunación completo, lo cual ayuda a prevenir enfermedades transmisibles que pueden propagarse con facilidad en las escuelas”, mencionó la Lic. Jeny Camarena, coordinadora regional de Inmunizaciones.
También, es importante pasar por un control médico preventivo, que incluya evaluación del crecimiento, revisión de la vista y salud bucal. Estas evaluaciones permiten detectar a tiempo dificultades que podrían afectar el rendimiento académico.
La alimentación es otro factor clave. “Un desayuno balanceado mejora la concentración y la energía durante la jornada escolar. Este debería incluir cereales, proteínas, frutas y líquidos, además, se recomienda evitar el exceso de alimentos ultraprocesados como galletas, gaseosas, entre otros en las loncheras”, mencionó la Lic. Kemyluz Anco, coordinadora regional de Nutrición y Alimentación Saludable
El lavado frecuente de manos sigue siendo una de las medidas más eficaces para prevenir contagios. “Reforzar en los niños hábitos saludables como: lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, cubrirse la boca al toser o estornudar y no compartir utensilios personales como cubiertos” recomendó la directora de Promoción de la Salud, Lic. Katia Churampi.
Cabe precisar que es importante que los padres no envíen a los niños al colegio si presentan síntomas como fiebre, tos persistente o malestar general, la acción inmediata es llevarlo al centro de salud más cercano.
El regreso a clases también puede generar ansiedad o estrés, especialmente en los estudiantes que cambian de grado o de institución. “Se recomienda mantener una comunicación abierta con los hijos y establecer rutinas de sueño adecuadas, con el fin de facilitar una adaptación más saludable al nuevo periodo escolar”, refirió la coordinadora regional de Salud Mental, Ps. Jakeline Palomino.
El éxito de un Buen Año Escolar depende del trabajo coordinado entre padres, docentes y personal de salud. La prevención y la promoción de hábitos saludables pueden marcar la diferencia en el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes para el presente año lectivo.

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